martes, 7 de abril de 2009

Detras del cristal de los años



Hubo un día no hace mucho tiempo atrás en el que soñábamos cambiar el mundo, hubo un tiempo no muy lejano en que teníamos la plena convicción del que sistema no podía vencernos, hubo un tiempo en que creíamos que nuestras utopías no eran inalcanzables.
Hubo un tiempo en el que sentíamos que luchar por nuestros ideales valía la pena.
¿Que nos paso amigos?
Será que crecimos, (¿tenían razón, era cuestión de tiempo tan solo?), no se estoy tratando de buscar razones, pero lo cierto es que no consigo, ninguna me parece valedera, sustancial.
Nos habremos convertido en grandes repetidores, en observadores lejanos de la realidad somos acaso ahora meros teóricos, aquellos que siempre criticamos, ¿dejaron de importarnos las luchas? ¿Que paso con las utopías? ¿Cuando se transformaron en inalcanzables?, pero la puta, como no van a serlo si ya no vamos siquiera por ellas.
Si, si soy consciente que tuvimos varios de esos cachetazos que te sacuden trayéndote a la realidad, creíamos y admiramos a ese profesor que nos enseñaba de una manera sublime el derecho constitucional, y después nos enteramos que tal referente termino en cana después de violar todos y cada uno de ellos, tragicómico eh?
Pero mas allá de todas nuestras grandilocuentes excusas, los índices de desocupación, de deserción escolar, el hambre, la desigualdad, la discriminación, la impotencia, la desidia, comenzaron a ser moneda corriente y por una estúpida razón nos acostumbramos a ella.
Sin embargo se nos escucha a menudo proclamar teorías utópicas, de aquellos que se animaron a llevarlas a cavo, creyendo que con solo eso estamos a salvo de la burocracia, de la ilegalidad, del fascismo, del autoritarismo.
No se amigos pero a mi la verdad me esta haciendo ruido la conciencia y cada vez me cuesta mas mirarme en el espejo, quiero ser coherente con lo que pregono y sobre todo con lo que siento. Como diría un cantautor:- Para morir joven ya estamos viejos, pero todavía estamos a tiempo para demostrar que estamos vivos.
Ya no quiero ser una espectadora mientras en Salta se vende un Parque Nacional, que era propiedad de una Tribu Aborigen, no quiero observar pasivamente como le queman sus tierras para poder desalojarlos. Que loco, no? aun así y pese a todo, ellos resistieron.
No quiero la teoría, ya no!, Me resultan obsoletos todos los instrumentos nacionales e internacionales, si la respuesta es que no podemos hacer nada, si su operatividad no es exigible.
Ya no me sirve de nada saber que 1 de 4 chicos que me cruce si voy caminando por Soldatti y Lugano nunca va a poder siquiera pisar un Colegio, se torna inoperante el conocimiento que solo se queda en índice.
¿Cuánto es demasiado?, cuantos chicos necesitamos que mueran de hambre, cuantos chicos aspirando poxiram, o matándose lentamente con paco, debemos ver, cuantas madres de 15 años con HIV necesitamos para determinar que no solo es necesaria sino imperante la educación sexual en las escuelas, y la entrega (real) de medios anticonceptivos, no es ya suficiente saber que el 23% de la población no sabe leer y escribir?
Hay varias repuestas que hoy se escuchan, y que no quisiera repetir, yo no puedo cambiar el mundo; le corresponde al Estado para eso yo pago los impuestos; no trabaja el que no quiere, y claro, si a mi me dan un plan trabajar por no hacer nada…. Sin embargo lloramos al ver una imagen de una nena en un grado alarmante de desnutrición, cuando no elegimos cambiar de canal porque nos hace mal ver eso a la hora de la cena, imagen que probablemente sea olvidada por el chisme de la mañana siguiente. Intentémoslo ¿si? volvamos a correr, con la sonrisa cómplice como cuando niños, tratando de que vuele todavía aquel viejo barrilete que tan feliz nos hacia, enmendemos aquellos viejos agujeros, que permitían que se interpusiera el viento y se escurrieran ideas y sueños. Vamos por lo que éramos, o simplemente aceptemos que crecimos pero sin olvidar quien queríamos ser! "Carta Abierta a viejos amigos hace algunos años atrás.

Texto: Susurros de medianoche
Derechos Intelectuales Reservados

4 comentarios:

El Viejo @gustín dijo...

Si...
se cayeron las utopías, cuando se cayo el muro, como dijo Aute.
Pero hoy que es tan difícil, construir desde lo colectivo; por los aparatos,las prebendas, por como quedo constitúido nuestro sistema democrático "Post Dictadura"(Nada casual)...
Que creo que hay que barajar y dar de nuevo.
Quizás pase por la participación, en las próximas elecciones, como fiscal (No me preguntes x quien), para evitar otra vez la manipulación del voto.
Después ver que espacio queda para componer, proponer, "Hacer".
Nuestro querido País, necesita otra oportunidad; Nuestros hijos necesitan otra oportunidad...
Pensar un País; Pensar un cambio, a partir del Bicentenario.
Porque no pensar en la fundación de una 2º República.
Con valores auténticos; con mas participación, popular, con mas controles, con el reparto de recursos como corresponda.
Participar, denunciar y no comerse mas este caramelo amargo que nos quieren vender...
Gracas x tu inquietud...

eduprecidente (con c ) dijo...

Susurros: Me intriga ese amor socialista, eso visión de compartir los rastis, multiplicar el juego, esa capacidad de dirigir creativamente, desde chico, por suerte uno no cambia, que bueno sentir, que uno sigue jugando no ya con los mismo rastis, pero si con los mismo anhelos.
Besos,miles
Edu

entreprincipesyrevolucionarios.blogspot.com/ dijo...

entreprincipesyrevolucionarios.blogspot.com/ dijo...
El Viejo @gustín: Más allá de que partido seas fiscal creo que lo que vale es el compromiso del cambio, todo lo demás que pudiera esbozar, me lo haz regalado de una manera deliciosa en tus palabras.

salute Susurros

entreprincipesyrevolucionarios.blogspot.com/ dijo...

EDU: Creo que el ser humano estará a salvo de si mismo, cuando aun conserve la capacidad de reinventarse, de reconstruirse sobre ruinas, de recrear, de manifestar, de dejar de murmurar para adentro como si a nadie le importara.

Por suerte te conozco y me encuentro en las palabras de viejos caminos por empezar a caminar quitando el pasto viejo a fuerza de guadaña

SALUTE SUSURROS